Las iguanas verdes han encontrado un refugio en el Zoocriadero de la universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), proyecto que funciona desde 1996 y que centra su existencia en la reproducción, estudio y conservación de la especie, a la par de la concientización sobre la importancia de la protección de especies en peligro de extinción.

Según cálculos de los encargados de este proyecto se reproducen entre 800 a 1000 neonatos al año, de los cuales un alto porcentaje son liberados y también son utilizados para estudios sobre dicha especie.

El profesor José Quiróz, Director del centro, refirió que el objetivo principal del centro es hacer un reproducir la especie, incrementar más la actividad de investigación, la educación ambiental, el extensionismo y promover investigaciones académicas encauzadas a la preservación de la especie.

Indicó que cuando son liberados se hace un estudio poblacional en el sitio, para ver si la carga de individuos que se lleva no hará presión sobre las otras especies existentes, de igual manera que sean llevados a lugares con condiciones para que ellas existan y se reproduzcan favorablemente.

A menor escala se reproducen tortugas, pero no representan el foco principal del criadero, según los responsables de este proyecto se incorporaron al sitio como una donación.

La autosostenibilidad es una de las cosas más importantes, 3,17 hectáreas son administradas por el Zoocriadero en función de alimentar a más de 2000 iguanas, tortugas y garrobos negros, de ahí que este represente un modelo a seguir para otros proyectos similares de conservación.

Proyectos de esta naturaleza forman parte de la retribución social de la universidad, pues se han establecido convenios estratégicos con colegios y otras universidades promoviendo el cuido y la protección de especies en peligro de extinción. Es común ver en este centro jóvenes y niños en contacto con las especies, donde se les facilita un recorrido en conjunto con los técnicos y quienes les explican los aspectos científicos de las especies y la importancia de conservarlas.

De igual manera han establecido relaciones de cooperación con el MARENA y el INTA, instituciones que requieren de información científica para diseñar sus planes y estrategias de protección ambiental en el país.

Son animales herbívoros y se reproducen por medio de huevos. Alcanzan la madurez sexual a los 16 meses de edad, pero son consideradas adultas a los 36 meses, cuando miden 70 cm de largo.